
El hotel está situado en Calella, en la costa del Maresme, con un fácil acceso desde Barcelona, a sólo 50 km. La playa más cercana se encuentra a tan sólo 100 metros del hotel, lo que lo hace un lugar idóneo para disfrutar de la playa. La decoración interior es lujosa y elegante. El hotel ofrece a los clientes la posibilidad de relajarse...tomando una copa en un acogedor bar.